Cómo cuidar a un pez

Hoy aprenderás cómo cuidar a un pez y cómo debes decorar y mantener la pecera para proporcionarle el hábitat más adecuado dependiendo del tipo de pez que elijas, con plantas, bombas de aire, iluminación, reguladores de temperatura, etc.

Los peces son animales de compañía muy adecuados para hogares pequeños y también para hogares con niños, ya que su cuidado puede ser una buena forma de aprender empatía y responsabilidad. No obstante, tener un animal no es ningún juego y hay que conocer bien cómo hacernos cargo de nuestros peces correctamente para que tengan una vida larga y feliz.

Peces de pecera más recomendables

Si eres principiante en esto de cuidar peces, te aconsejamos que optes por tener peces de agua dulce y de raza pequeña y tranquila, ya que sus cuidados serán más sencillos. Estos son algunas razas de peces fáciles de cuidar:

  • Tetra: Son peces tropicales muy coloridos y bonitos, que no suelen medir más de 5 cm. Son peces omnívoros muy activos y pacíficos.

  • Guppy: Son peces muy famosos por su belleza y su amplia variedad de colores. No son muy grandes y requieren pocos cuidados. Les encanta vivir entre plantas naturales para acuario y la temperatura ideal para mantenerlos es de entre 22 y 26ºC.
  • Pez Arcoíris: Son peces de colores muy llamativos, que son muy sencillos de cuidar. Como los guppys, la temperatura ideal del acuario debe rondar los 22-26ºC, con PH neutro. A veces los más grandes pueden llegar a los 11-12 cm.
  • Corydora: Son peces que se alimentan de los restos de comida que llegan al fondo del acuario. Son peces omnívoros que aceptan casi todo tipo de alimento como escamas, larvas, algas, etc. Se trata de peces tropicales que no suelen medir más de 5 ó 6 cm. Es una raza perfecta para personas inexpertas, ya que además son peces muy resistentes, que aguantan bien la falta de oxígeno y no suelen enfermar.

Cómo cuidar de un pez de pecera

  • Características ideales según la raza: Infórmate muy bien sobre la raza específica de tu pez y adapta la pecera a sus necesidades. Cuando hayas elegido raza, no olvides conocer: La temperatura y el PH del agua ideal, la decoración, la iluminación, la higiene y, sobre todo, su alimentación (tipo, cantidad y frecuencia).
  • Compatibilidades entre convivientes: Es muy importante que no te lances a mezclar peces de razas distintas sin conocer si son realmente compatibles, ya que de lo contrario podrías provocar que se ataquen entre ellos y que unos maten a otros (incluso que algunos se coman a otros). Por ejemplo, con los peces guppys son compatibles con corydoras, con mollys, con peces arcoíris, con cebritas, con platys, etc., sin embargo, no es aconsejable mezclarlos con barbos, guramis o cíclidos, por diversos motivos.
  • Tamaño de la pecera: Escoge bien el tamaño de la pecera. Lo ideal es que un pez de agua dulce que mida alrededor de 2,5 cm disponga al menos de unos 4,5 litros de agua. A mayor tamaño del pez, más capacidad debe tener el acuario. El hacinamiento puede provocarles estrés y otros problemas graves de salud, además de que la pecera se ensuciará con mayor frecuencia, así que ante la duda es mejor optar por una pecera grande o, si no es posible, será mejor optar por tener menos cantidad de peces.
  • Lugar donde colocar la pecera: Es vital que el lugar donde sitúes la pecera sea un lugar tranquilo, sin ruidos fuertes a su alrededor, donde no de luz directa y cuyo soporte sea seguro y fijo, para evitar que pueda romperse o volcar.
  • Decoración y acondicionamientos: Una vez que tengas claro cuál es la temperatura y el PH ideal del agua en la que viven los peces que deseas tener, tendrás que instalar filtros y reguladores de temperatura, un buen sustrato (piedra, arena…), agua declorada, adornos y plantas (naturales o artificiales).
  • Mantenimiento: Deberás limpiar la pecera con frecuencia (sin usar químicos fuertes) y cambiarles el agua cuidando que los peces no sufran mucho estrés en el proceso, deberás medir el PH del agua al menos una vez a la semana y cambiar el filtro al menos una vez al mes.
  • Controlar el comportamiento y la salud de los peces: Observa que los peces naden con normalidad, no se desescamen, ni pierdan el color, ni tengan manchas extrañas en el cuerpo. En caso de que alguno de los peces presente síntomas de enfermedad, aíslalo enseguida para tratarlo de forma individual hasta que se cure (así evitarás que otros enfermen también en caso de ser contagioso).
  • Vacaciones o ausencias prologadas: Si vas a ausentarte de casa unos días, asegúrate de que alguien responsable se queda a cargo de tus peces, para proporcionarles los cuidados necesarios cuando tú no puedas.
  • Veterinario: Ten cerca el teléfono de un veterinario (asegúrate de que también ofrece tratamiento a peces) que esté cerca de tu casa por si lo necesitaras en algún momento.

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